La generación Z adora las bodas y debemos estar preparados
He leído por ahí que el 86 % de los miembros de la Generación Z planea casarse algún día. Más que un dato parece un pronóstico. Un desafío.
En España, por circunstancias que analizo más adelante, la edad media para pasar por el altar se sitúa cerca de los 40 años, lo que refleja que muchos jóvenes, si no se casan, es porque no pueden.
A primera vista, cruzando ambos datos, no hay evidencia de que la Gen Z se esté casando en nuestro país más que otras generaciones. Pero toda una generación parece mostrar un fuerte y renovado interés por las bodas. Insisto, toda una generación planea casarse en el futuro. Y estaría bien allanarles el camino.
¿Qué pasa con la Generación Z? ¿Por qué no se casan si tantas ganas tienen de hacerlo? ¿Qué harán esas parejas cuando encuentren el momento de casarse? ¿Qué haremos nosotros? ¿O qué deberíamos ir haciendo desde ya?

El matrimonio como elección con sentido
Para la Gen Z, casarse no es un trámite social ni una norma heredada. Es una decisión reflexiva. Un símbolo de compromiso personal y emocional. Una forma de celebrar una relación con intención y autenticidad.
Esto cambia la dinámica con la que los jóvenes piensan la boda. Ya no se trata solo de organizar un evento, sino de construir una experiencia que tenga significado para ellos.
¿Cómo incorporar a nuestros procesos creativos esa idea de que cada boda debe ser casi por necesidad, así de entrada, un lienzo en blanco?

Personalización y digitalización
La Generación Z quiere bodas sencillas. Humanas. Con sentido. Pero también quieren conexión.
No es contradicción. Es su forma natural de vivir.
Para ellos lo digital no es un extra. Es su lenguaje. Es cómo recuerdan y cómo se expresan. ¡Nativos digitales!
Por eso no les preocupa demasiado que su boda sea instagrameable. Pero sí buscan que todo, de alguna manera, encaje en su mundo. Y su mundo es un mundo digital.
Las fotos y los vídeos no son el objetivo. Son la herramienta para conservar, seleccionar y ordenar lo importante. Indudablemente, su galería es una parte importante de su identidad. Y sus bodas deberán nutrir esas galerías con fotos y vídeos que les recuerden quiénes son.

Bodas con valores propios
La Generación Z valora la inclusión, la sostenibilidad, la diversidad y la responsabilidad social.
Demandarán celebraciones que reflejen esos valores y que se ajusten verdaderamente a sus bolsillos sin perder un toque auténtico, sencillo, aunque lleno de significado. ¡El toque!
Para el sector, el desafío es transformador:
- No solo planificar bodas, sino escuchar historias.
- No solo diseñar eventos, sino crear experiencias humanas.
- No solo vender servicios, sino acompañar procesos emocionales.
¿Qué hacer con la organización, el lugar, el vestuario, la decoración, la comida, la música para que todo, en su conjunto, diga algo coherente y significativo de cada pareja? La lista de preguntas a resolver será interminable. Tantas como personas decidan finalmente casarse.

El verdadero desafío
Ojito con esto. En España no se retrasa el matrimonio por falta de interés, sino por contexto. ¡Las dichosas circunstancias!
El acceso complicado a la vivienda, la inestabilidad laboral y una cultura que desde la Transición entiende el matrimonio como opción y no como obligación hace que en España las parejas se casen rondando los 40. De hecho, España es el país de la UE en el que la gente se casa más tarde.
Pero el dato está sobre la mesa. Toda una generación viene con unas ganas locas de casarse. Nuestro reto como sector es ofrecer bodas con significado, más flexibles, accesibles y adaptadas a distintas realidades vitales, para que esa intención no se quede en idea, sino que se convierta en celebraciones reales.
En otras palabras. El futuro parece prometedor. Brindemos por eso.









Te gustará este artículo si eres fotógrafo de bodas, wedding planner o proveedor del sector nupcial y quieres saber cómo atraer a parejas de la Generación Z, qué tipo de bodas buscan y cómo adaptar tu negocio a las nuevas tendencias de matrimonio. Más consejos en nuestro magazine.
