UNION.WED defiende en PHOTO FORUM FEST un modelo de fotografía de bodas más centrado en las personas
Barcelona.
Febrero.
Como cada año, Photoforum Fest ha vuelto a reunir al sector.
Y UNION.WED estuvo allí, abanderando sobre el escenario un discurso firme que pretende convertir nuestra industria en un mundo más diverso, amable y humano.
Ojito.
No estamos hablando de un encuentro pequeño.
Según Europa Press, la edición 2026 es la más grande celebrada hasta ahora, con cifras récord de asistentes, más de 1.500 congresistas, profesionales procedentes de casi 50 países, una zona expositiva de 3.000 m² y más de 40 expositores.
Ese contexto importa.
Porque lo que se dice aquí no queda en una conversación entre pocos.
Circula.
Y se amplifica.
Más de 11.000 asistentes y 40 empresas líderes del sector convierten la zona comercial de Photoforum Fest en un espacio clave para probar equipos, hablar con marcas y tomar decisiones con criterio profesional.
Zona comercial y salas llenas
La parte expositiva funciona como termómetro del mercado.
Numerosas marcas presentando sus novedades, todo tipo de pruebas de producto, conversaciones rápidas entre pasillos y decisiones que se toman en la vida real, tocando, sintiendo, y no simplemente viendo reels.
Aquí no se habla solo de técnica, queda claro, sino de negocio, de gestión y de cómo sostener una carrera profesional a largo plazo sin perder la cabeza por el camino.
Las salas de conferencias se mantienen llenas durante todo el día.
Las keynotes reúnen a un público atento.
Existe una sensación compartida.
Sabemos hacer buenas fotos.
La pregunta ahora es cómo trabajar mejor.
Cómo vivir mejor.


En el stand de Kitoli no se habla solo de imprimir. Se habla de criterio, de valor y de convertir el trabajo fotográfico en recuerdos físicos que construyan legado, diferencien propuestas y eleven la percepción del servicio a largo plazo.
Unionwed y una charla que conecta
En ese marco se sitúa la presencia de UNION.WED en la feria, con las charlas de Carles Figuerola y Pep Salvat, y la de Natalia García.
El enfoque fue claro y práctico.
No debemos competir por el precio.
Debemos explicarnos mejor y enriquecer el valor de nuestros servicios.
Entender que las parejas no compran solo fotos, sino seguridad y acompañamiento.
Se trata de crear una buena comunicación, de estar presentes antes y después de la boda, de educar al cliente en lugar de imponer decisiones, y de asumir que el proceso, al completo, es parte del producto.
No es una teoría abstracta.
Es una experiencia aplicada al día a día del fotógrafo de bodas.

La charla de Natalia García se movió también lejos de la técnica y muy cerca del oficio real.
Natalia habló de confianza.
De la propia.
Sobre todo cuando llegan las bajadas.
Nos animó a todos a no caminar solos.
Contó cómo el apoyo del equipo, de la familia y de otros profesionales sostiene cuando el trabajo aprieta.
Y recuerda que el talento suma, pero el compañerismo multiplica.
Natalia destacó su proyecto documental en el Hospital de Getafe, durante la pandemia, que ya nos contó con su sonrisa habitual, y en el cual la fotografía claramente sirve para acompañar, y no para destacar.
Su mensaje encaja con lo que se respira estos días en la feria.
Necesitamos menos individualismo.
Más comunidad.
Y entender al fin que nuestra profesión es algo fundamentalmente compartido.

Lo que se comenta en el escenario y fuera de él
"Las bodas son una invitación a fotografiar la vida", defendió Naomi Goggin durante su charla.
Y en los pasillos, el discurso se repite.
Todo tipo de profesionales que hablan de límites, de reducir volumen para ganar calidad de vida y coherencia con la marca personal.
De la necesidad de ser generoso, amable, creativo, comprometido, responsable, para recibir a cambio todo lo que deseas, sobre todo, frente a lo que Pol, de The Ritchters, denominó "pornografía de lo obvio", ese relato a veces frívolo y vacío que tanto influencia a nuestra industria, que resta valor a lo original, a lo humano, a lo creativo, y nos hace a todos más previsibles e inseguros.
Paco, de Paco&Aga, fue más allá y sentenció que "el 70% de las fotos de boda que vemos hoy en día no nos las creemos".
Cybele Buffile nos contó cómo se sentía justo después de ganar el premio New Talent 2026 que se entregó el miércoles por la tarde.
Photoforum Fest no solo muestra hacia dónde va la tecnología y el negocio.
También refleja hacia dónde quiere ir el sector, nuestros desafíos, necesidades y deseos.
Insisto, que estas conversaciones ocurran en un evento de esta magnitud no es casual, es una señal.
En medio de una feria grande, internacional y comercial, el interés se desplaza hacia cómo trabajamos, cómo nos relacionamos con las parejas y cómo construimos negocios más sostenibles.
No es una conclusión definitiva.
Pero sí un retrato bastante nítido del momento actual y del futuro que tenemos por delante, en el que Unionwed y toda la comunidad que nos arropa tiene mucho que decir.

Te habrá gustado este artículo de nuestra sección de consejos si te interesa el Photoforum Fest y percibes que el debate va más allá del equipo fotográfico, si trabajas en fotografía de bodas y te interesa humanizar tu servicio, mejorar la experiencia del cliente y construir un negocio sostenible basado en valor, comunidad y acompañamiento, y si buscas reflexiones actuales sobre el presente y futuro del sector fotográfico profesional.
